UNA VIDA SIN FIN – Capítulo 4

Capítulo 4 – Reunión de dioses.

“Solo es mi intuición pero… ¿Usáis vuestros poderes para conectar un universo a otro a través de este túnel?”

“Sí♪, puedes imaginar que ahora mismo estamos en el escritorio de un ordenador, y cada universo es una carpeta, podemos viajar de carpeta en carpeta o volver al escritorio♪”

“Ya veo, parece que seas buena enseñando”

Ramia parecía estar contenta e hizo una pequeña risa.

Al cruzar el túnel, nos encontrábamos en una especie de pasillo de castillo con su alfombra roja.

El pasillo estaba bien iluminado por todas partes, parecía que llevaba al gran trono donde se encontraría el dios supremo en su típica silla de rey.

Ramia se puso el dedo junto la boca para que Nugu se quedara callada.

Caminamos hasta la gran puerta que parecía ser de oro puro y, al acercarnos, se abrió sola, como si fuese automática.

Dentro del trono parecía estar a oscuras, de alguna forma sentía como un déjà vu.

Justo en el centro, había una especie de sofá de trono junto una pequeña mesa con un portátil encendido, pero no había nadie sentado en ella.

De repente, sin darme cuenta, tenía un gato negro frotándose en mis pies, tenía el ojo izquierdo amarillo y el otro morado.

Por propio instinto me agaché para acariciarlo mientras él exponía su panza.

En una de mis vidas pasadas cuidaba de bastantes gatos, por lo cual sabía acariciarlos correctamente.

Nugu de alguna forma parecía tener envidia del gato y se puso a tres patas justo a mi lado para que también la acariciara, mientras aún abrazaba al osito de peluche.

Aún siendo medio humana gato, sus instintos felinos se sobreponían.

Ella me miraba con intensidad, quería que la acariciara a toda costa, era tan mona que no pude evitar acceder a su petición.

Usé mi mano izquierda para acariciar a Nugu y la derecha para el gato negro, ambos empezaron a ronronear, aunque lo de Nugu parecía más pequeños gemidos.

Ramia también se puso a cuatro patas para que la acariciara …

Le seguí el juego y me puse ha acaricia la barbilla de Ramia como si de un gato se tratase.

“Buena chica, más tarde te daré un poco de mi leche especial”

Le dije de broma para asustarla e hice una risa malévola.

“¿¡L-Leche especial!? ¡Yo también quiero!”

Dijo Nugu con mucha emoción e inocencia, no había comprendido mi broma.

“No exactamente…”

En cambio Ramia entendió la broma y continuó.

“A mí no me importaría beber de esa leche ♪”

Dijo mientras ponía uno de sus dedos junto su boca.

De golpe me levanté y me quedé callado, no me esperaba esa respuesta de Ramia, aunque no estaba avergonzado ni excitado, más bien me dio una especie de escalofrió.

De repente el lugar se iluminó como si de luces se trataran.

El gato negro había desaparecido.

El lugar, más que un trono, parecía la habitación de un otaku, estaba bastante limpia y llenas de estanterías con cajas de dvds, mangas y novelas.

Para ser una habitación, el sitio era bastante grande.

A nuestro alrededor habían siete personas más, cuatro chicas y tres chicos, entre ellos estaba Chiouri y una chica que por alguna razón sentía que la hubiera visto alguna vez.

Sentado en el trono estaba aquel gato negro, y comenzó a transformarse en una joven chica un poco más madura que Ramia, debería tener unos veinte cuatro años.

Tenía el pelo negro con un degradado blanco y algún toque de color rosa, sus ojos eran del mismo color que su forma de gato.

Su iris izquierdo tenía forma de estrella y el otro en forma de cruz.

Portaba una tela blanca que rodeaba la zona de sus pechos y otra igual que hacía de pantalón corto, parecía la típica tela de momia que se envuelven en su cuerpo.

Su piel estaba bastante descubierta, su cuerpo era literalmente de una diosa y tenía buenas curvas.

“Muajaja, a mí tampoco me importaría beber de esa leche especial”

Dijo esa misma chica, confiaba en que también había entendido que era una broma.

“Bueno, de todas formas sería ilegal dar mi leche especial a unas chicas tan jóvenes y hermosas”

Nugu se avergonzó e hizo una sonrisa, aunque yo lo decía de ironía.

“Siendo diosa y teniendo tantos años no creo que haya algo ilegal, muajaja”

… No lo quiero creer, pero supongo que ella es la diosa suprema.

“En efecto, muajaja”

… Creo que puede leer la mente.

“En efecto, muajaja”

… Si de verdad puedes leer la mente quítate la tela del pecho.

Ella empezó a levantar un poco la tela por el medio.

“¿Te creías que lo haría? Muajaja”

“De todas formas ha sido suficiente como para satisfacerme”

… Por supuesto no me satisface, tampoco sería algo nuevo ver a una chica desnuda, incluso dios puede ser un crió en ese sentido

La diosa empezó otra vez a levantar su tela.

“¿¡Hasta que no me la quite, no estarás contento!? ¿¡Es eso!?”

Decía con ojos llorosos como si fuera una chica adolescente pasándose por dios.

“No… tampoco vas a demostrar tu madurez quitándote la ropa realmente…De todas formas, ¿No tenías una reunión con ellos y no conmigo?”

La diosa tosió para aclarar su garganta y empezó a hablar.

“De hecho, el tema central de esta reunión es sobre ti”

“¿¡…!? ¿He hecho algo malo? ¿Aparte de molestar y acariciar a una niña hasta el punto de hacerla gemir, ganar a Ramia con la condición de que cumpla una de mis peticiones, y ofrecerle mi leche especial?”

Todos se me quedaron mirando en un gran silencio.

“Aún no lo habías olvidado- Después de todo, me había dejado ganar a propósito♪”

Dijo Ramia con una risa forzada.

“De todas formas, yo espero que cumplas nuestra promesa”

La diosa suprema se puso sería y empezó a hablar.

“Aún estando rodeado de dioses, los tratas como niños, ni siquiera crees aún en ellos, los odias, después de todo no pueden cumplir ninguno de tus dos sueños, ¿Qué como lo sé? Después de todo soy dios, lo sé todo”

De repente se escuchó una especie de notificación en el portátil.

“Disculpadme un momento… ¡Ah! ¡Ya ha salido el nuevo capitulo, me pregunto que pasará después de todo lo que sucedió en el último, ah! ¡Lo quiero ver ya!”

Todos nos quedamos callados mientras la mirábamos.

… Para saber todo, no sabe lo que pasará en el siguiente capítulo.

La diosa suprema algo avergonzada continuó hablando como si nada hubiera pasado.

“¡Ejem! Aún cuando en todas las vidas pasadas te habías esforzado para cumplir tu sueño, da igual cuanto tiempo pasara, tus esfuerzos eran en vano y no dependía solo de ti, por lo cual nunca se iban a cumplir, vivir para ti no tenía sentido y los dioses ni siquiera hacían nada. Tampoco podían cumplir tu sueño de poder descansar eternamente por lo que odias y de alguna forma menosprecias a todos”

La chica que no recordaba su cara de alguna forma se vio sorprendida y empezó a soltar una lágrima.

La diosa miró un momento hacía ella.

“¡Después de todo es la verdad!, ¿¡no!? Y aunque os odie no significa que vaya a hacer algo malo, no tienen sentido que me ponga a discutir de algo que no se puede cambiar y es inevitable”

Dije con una mezcla de sentimientos, algo de rabia, impotencia, melancolía y cansancio.

“Sí, no niego que incluso siendo un dios no lo puedo hacer todo y tengo mis limitaciones. En todo caso, Ramia, ¿Has podido cumplir tu misión?¿Qué opinas de él?”

… ¿Misión?¿Me estaba vigilando en realidad?¿Entonces realmente había perdido a propósito para ver si era mala persona?¿No podía leer los pensamientos de los demás? No hacía falta que lo preguntara abiertamente.

“En realidad es un dolor de cabeza leer la mente de todos y algo agotador, por lo cual solo estoy leyendo la tuya, muajaja”

“Bueno~♪ Es cierto que no es un mal tipo y ha sido bastante divertido pasar un rato con él~♪”

… ¿Por qué tienen que opinar de mí? Aunque yo también me lo había pasado bien con ellas, después de todo había pasado mucho tiempo solo.

“Muajaja, ya veo, ¿Nugu y Chiouri que opináis?”

“S-Sus acaricias son suaves y cálidas… ¡No puede ser mala persona!…”

… Dar buenas acaricias no significa que no pueda ser malo, Nugu …

“ Quería dejar… de estar en mi universo… Pero no pienso… que sea mala persona… aunque este lleno de odio… De todas formas… creo que su odio… puede estar justificado…”

… Odiar a alguien sin razón sería de tontos ¿A qué quieren llegar?¿Cuál es el punto de esta reunión? …

“Muajaja, desde que Chiouri es diosa nunca había enviado un alma a otro universo, al menos quería conocerte”

“¿Y cuál era la necesidad de que vinieran ellos?”

Dije mientras señalaba al grupo de Chiouri y el resto que no conocía.

“Todos ellos son los dioses que habían accedido a ayudarte”

“Ya veo… ¡Eso no contesta a mi pregunta!”

“De hecho, nosotros tampoco sabemos la razón principal de esta reunión”

Dijo de forma formal uno de los hombres que se encontraba en la sala.

Parecía un hombre de treinta años, tenía el pelo algo alborotado no muy largo color rubio, una pequeña barba y bigote bastante cuidada, y los ojos azul oscuro.

Estaba vestido con un chaleco de esmoquin rojo, debajo una camiseta azul junto una corbata de color sangre, pantalones y zapatillas negras.

También parecía que tenía un reloj de bolsillo en su pantalón enganchada con una pequeña cadena.

De repente dios se tumbó en el sofá, nos dio la espalda y se empezó a rascar el trasero por debajo de su tela mientras que con la otra mano se sujetaba la cabeza.

… Si fuera un hombre seguro que me desagradaría más de lo normal esta vista, pero bueno, no esta del todo mal al ser una mujer …

Se dejó de rascar y levantó la mano moviéndola de lado a lado como si fuera a decir algo sin importancia.

“Es vuestro nuevo compañero, tratarlo bien”

“¡Ehhh!”

Dijeron sorprendidos casi todos los que se encontraban en la sala, menos una niña que parecía estar durmiendo encima de un oso de peluche gigante y aquella chica que de alguna forma ya no me sonaba su cara.

“¡Espera!¡Espera! ¿¡Qué quieres decir con eso!?”

“Significa que serás un dios, mejor dicho, ya lo eres”

Mi aspecto físico empezó a cambiar, era un poquito más grande que antes, debería tener la misma o un poco más de la altura de Chiouri, mi ropa también se ajustó a mi nuevo cuerpo.

“¡EH! Pero… ¡Ehh!…”

No podía evitar hacer cara de desesperación, no me salían las palabras.

“¡Pero yo no quiero ser dios, me estas forzando a trabajar cuando quiero descansar!”

Me sentía decaído y me tiré a cuatro patas hacia el suelo como si estuviera cansado.

Aún tenía el grillete de Chiouri en la mano.

“¿Esto es el infierno?¿Es alguna clase de castigo por algo?¿Esto es lo que llaman desesperación?”

Me tiré completamente al suelo.

“Creo que estaría bien tirado aquí durante el resto de mi vida”

“Muajaja, no seas tan negativo, no te voy a obligar a trabajar, si lo deseas puedes quedarte en la estancia de Chiouri, Ramia o Nugu, no es raro que hayan dos o tres dioses compartiendo el mismo universo”

En un instante me arrodille ante Nugu mientras le sujetaba la mano como si le pidiera matrimonio.

“Nugu, por favor, cuento contigo, quiero estar contigo”

Mi nueva prioridad era evitar vivir con Chiouri y morirme de frío el resto de mi vida.

Nugu miró avergonzada hacía el suelo y su pelo cubría sus ojos, sus mejillas se pusieron rojas.

“S-Si me prometes que me acariciaras diariamente… No-… No me importaría…”

Dijo con una suave voz, levantó un poco la cabeza y me miró con ojos de pura inocencia.

“¿Acariciarte diariamente?¡Cuento contigo!”

La abrace como si de mi diosa de la salvación se tratase.

Ella me acarició la cabeza con su mano derecha.

“¡Entonces esta decidido!”

Dijo Nugu con una sonrisa cálida.

Yo me volví a levantar y miré a la diosa suprema.

“Y… ¿Qué dios soy yo?”

“Eh… No lo sé, pero esta el puesto de “dios lolicon” libre, por si te interesa, muajaja”

“…”

“No es una cosa que se decida del día a la mañana, tendrás que encontrar la respuesta tú mismo”

“¿Y mi nombre?”

“Lo puedes elegir tú mismo, además, me gustaría que te llevaras bien con el resto de dioses de esta sala, también que el resto de dioses te enseñen a usar lo básico de los poderes y las reglas, y por último te he dado un regalo de mi parte, muajaja”

… ¿Reglas?

“No estoy de ánimo para elegir mi nombre ahora mismo… ¿Qué regalo?”

… De un día para otro nadie se espera volverse un dios, es normal que no se me ocurra ningún nombre.

“Muajaja, lo descubrirás con el tiempo, y si no os importa, me gustaría ver el nuevo episodio, no tengo tiempo para estar pendiente de vosotros”

Dijo mientras nos abanicaba con su mano y nos echaba de la habitación.

… Si esto es el cielo, con esta diosa era peor de lo que imaginaba.

La diosa suprema me miró, pero hizo una sonrisa de superioridad.

… Creo que no era un halago, y deja de leer mi mente, quiero mi privacidad …

Los nueve dioses y yo nos quedamos en el gran pasillo para presentarnos uno a uno.

Entre ellos había una niña de la misma edad que Nugu, encima de un oso de peluche gigante marrón que se movía de su parte mientras ella dormía boca abajo y del revés.

Tenía el cabello poco ondulado y hecho un desastre, sin peinar que le llegaba hasta la cadera de color violeta.

Dormía con un vestido de pijama de mangas largas blanco, tenía un calcetín de color blanco y otro largo de color negro.

“Bueno supongo que estarás cansado, hacía tiempo que no veíamos tan emocionada a la jefa”

Dijo aquel hombre de alrededor de los 30 años de forma formal, se veía que era un buen tipo.

“Empezaré presentándome yo mismo, soy Yuta, dios del parque de atracciones, es un placer conocerte, siempre que quieras puedes pasarte por mi universo a divertirte, espero que nos llevemos bien”

Dijo Yuta con amabilidad.

“Ya veo, el placer es mio”

Tampoco tenía nada más que comentar, no estaba preparado mentalmente para estos sucesos y no sabía como actuar.

La chica que había soltado una lagrima con anterioridad se acercó a mí, parecía humana.

Debería de tener la misma edad que Ramia, su pelo llegaba hasta su barbilla, era ondulado y un poco despeinado de color marrón oscuro, sus ojos eran del mismo color, su flequillo no llegaba a tapar sus ojos y debajo de su ojo derecho tenía un corazón rojo dibujado.

Tenía un pequeño pañuelo de cuello naranja con toques negros y un lindo vestido de cuello alto sin mangas de color negro.

La falda del vestido parecía que tenía unas aberturas y tenía estampados de flores de color naranja, se podía apreciar que tenía otra falda debajo de color naranja.

Usaba unos zapatos negros, sus muslos eran algo grandes que le daba un toque sexy junto sus medias largas a rayas de color naranja y negro.

Como detalle, sus pechos parecían un poco más pequeños y firmes que los de Ramía.

Ella tenía una sonrisa cálida, y me hizo señas como si fuera muda, me señaló y luego a sí misma, seguidamente agarró sus dos manos.

No entendía muy bien el lenguaje de señas, pero creo que me quería decir que nos llevásemos bien.

Ella se dio cuenta y sacó una pequeña libreta en una especie de bolsillo que tenía en el vestido, empezó a escribir algo y me la enseñó con alegría.

“Me llamó Mugon, diosa del sin sonido, me encantaría que nos llevásemos bien, un gusto conocerte★”

Mugon hizo una sonrisa sincera, de alguna forma era bastante mona, y por otro lado me daba algo de pena que fuera muda una chica tan alegre.

No quería que se diera cuenta para que no se sintiera mal o ofenderle, por lo que sin darme cuenta acaricié su cabeza con suavidad.

“El gusto es mio, espero que nos llevemos muy bien”

Le dije con una sonrisa algo forzosa.

Ese mismo momento recordé lo que dijo la diosa suprema, “los tratas como niños”.

Mientras apartaba mi mano de su cabeza me di cuenta que estaba llorando y me sorprendí.

“¡Eh! ¿Estas bien? ¿He hecho algo malo? No era mi intención ofenderte de algún modo…”

Ella empezó a escribir otra vez y me mostró la libreta mientras seguía con alguna lagrima cayendo por su mejilla.

“No es eso, es solo que me sentía muy feliz que me aceptaras tan fácilmente”

“No digas tonterías, eres mona y amable, sería raro que te tratara mal”

Nugu se acercó a Mugon y la abrazó, aunque tenían una gran diferencia de altura, Mugon se agachó y también la abrazó.

“Si te hace algo malo, siempre puedes contármelo, después de todo somos amigas”

Le dijo Nugu y ella asistió con la cabeza.

Esta vez se acercó un hombre demonio que parecía tener unos veinte años.

Su pelo era liso y corto azulado, tenía dos cuernos negros en su cabeza y uno estaba roto por la mitad, también dos alas que parecían de dragón color rojo oscuro y una cola de demonio del mismo color.

Sus ojos eran rojos, vestía de una camiseta, pantalones, un abrigo largo de cuello alto que llegaba casi a sus pies y unas botas de color negro.

En cada una de sus extremidades tenía enrollado unas cadenas y encima de su nariz una cicatriz horizontal, parecía un estereotipo de algún anime que había visto alguna vez.

“¡Es mi turno!¡Escucha bien!¡Soy Gran Demonio, el dios de los reyes demonios! ¡Todos me temen y estoy en la cima de…”

Nugu se me acercó y me agaché para que me susurrara algo en el oído.

“Ya te dije que era difícil de tratar, aunque no lo hace con malas intenciones…”

“Ya veo…”

“¡Eh! ¿¡Que susurráis!? ¡Si quieres que te trate por igual será mejor que te arrodilles ante mí!”

“Bueno… entonces no hace falta que seamos amigos”

“¡Ah!… No quería decir eso… A-A mí no me importaría si nos volvemos amigos…”

Dijo Gran Demonio de forma tímida y algo avergonzado.

… Que molesto, habla con superioridad y es tsundere, ahora entiendo porque dijo que era difícil de tratar.

“Bueno… no me importaría ser tu amigo”

“¡Yo no necesito amigos, solo esclavos! ¡Este mundo estaría podrido sin mí…!”

Gran Demonio continuó hablando solo diciendo cosas sin importancia, a la misma vez se acercó otra de las diosas y se puso detrás de Chiouri.

Debería tener también unos veinte años.

Su pelo tapaba uno de sus ojos, era liso, fino, bien arreglado y le llegaba antes del pecho, era de color rojo puro, tenía una trenza en el lateral derecho con una goma de murciélago, y sus ojos eran como el color del oro puro.

Tenía una venda alrededor de su cuello, usaba una camiseta de unas tallas más grande de manga corta que era de dos colores, hasta sus pechos era blanca y la parte inferior roja, también usaba unos tejanos cortos blancos, unas vendas que hacían de medias y unas zapatillas negras.

También tenía vendas en sus manos como si de guantes se tratasen, y estaba dándole vueltas alrededor de su brazo como si estuviera nerviosa.

“…”

Se me quedó mirando sin decir ninguna palabra, sus ojos eran atrayentes.

“Ella es Gena… es algo tímida… es la diosa del maid café… … … y es mi amiga”

Dijo Chiouri con grandes pausas y Gena afirmó lo que dijo con la cabeza.

… Una chica que habla con muchas pausas y una chica tímida, el combo perfecto.

De todas formas, me parecía extraño que no estuviera vestida de maid.

“Espero que nos llevemos bien”

Le dije a Gena, ella de nuevo afirmó con la cabeza.

Por último se acercó alguien semi-desnudo.

Tenía el pelo corto y unas orejas de perro de color azul, ojos del mismo color y solo usaba una tolla que cubría su parte inferior.

Por su cuerpo habían varías cicatrices largas, una en el hombro izquierdo, dos en el pecho, una en la barriga y dos en su pierna derecha.

Chasqueó la lengua un momento y empezó a hablar.

“Soy Iko, dios del los baños termales”

Parecía molesto y se fue sin decir nada más, levantó el flequillo de su pelo, entró en el túnel y apenas entrar desapareció de nuestra vista.

“Perdónale, por lo general no es un mal tipo, solo que cuando no se esta bañando tiene esa actitud fría”

Dijo Yuta amablemente como si fueran amigos.

“Bueno… Después de todo me aceptó en su universo a pesar de como se veía mi alma ¿No había alguien más?”

“Falta A, es la diosa vaga, pero creo que se ha ido, creo que no se ha dado cuenta de lo que ha pasado hasta ahora. Desde que le hice ese osito se ha pasado más tiempo durmiendo”

Me respondió Nugu un poco avergonzada mientras sonreía.

“Bueno, tampoco pasa nada. De todas formas me siento cansado y me gustaría pensar con claridad todo lo que me ha pasado hoy, deberíamos volver ya”

Nugu asistió con la cabeza.

Nugu y yo nos despedimos de los demás y nos fuimos los primeros.

El universo de Nugu se había vuelto de noche.

“¿También hay ciclo día y noche aquí?”

Le dije a ella mientras estábamos de regreso.

“Sí, los dioses, el alma de nuestros cuerpos siempre necesita dormir y descansar, no hay nadie que se salve de eso. Cuando volvamos a mi habitación lo primero que te enseñare serán las reglas de los dioses”

“Me las ha podido enseñar la diosa ya que estábamos ahí, de todas formas ya me esperaba que fuera una especie de otaku, aunque lo de que fuera una chica no me lo esperaba…”

De alguna forma me sentía cansado y mareado.

Una vez en casa de Nugu, apenas entrar en su cuarto perdí la conciencia y caí contra el suelo.

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Es el jefazo que lleva la web, le gusta enviar audios muy largos mientras camina en un garaje.

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