UNA VIDA SIN FIN – Capítulo 2



Capítulo 2 – Nugu.

Una vez que ella me dio la nota, abrió la puerta con normalidad.

Parecía un túnel de mina no muy largo, aproximadamente de 5 metros y se veía luz al final de este; sí, estaba muerto, pero no me dirigía al paraíso para ser exacto.

Ambos estábamos cruzando a través del túnel y apenas salir de este, la luz de fuera me cegó un momento sin poder ver donde estábamos.

Mis pies ya no se sentían tan fríos.

Pocos segundos después recuperé la visión.

La estación de este lugar era lo opuesto del anterior, parecía primavera y a la distancia se podía apreciar que el lugar estaba rodeado de altas montañas.

Había un camino de tierra que bajaba por un pequeño prado, y este llevaba a una casa rústica que estaba rodeada de pequeños arboles.

Detrás de esta, había un pequeño lago completamente limpio que hacía del lugar algo acogedor.

Mirando por donde habíamos venido, solo se veían dos arboles a cada lado haciendo como de entrada, y el camino de tierra pasaba por un bosque entre dos montañas.

La cueva había desaparecido y solo se veía ese paisaje, pero no le di mucha importancia ya que estamos hablando de dioses.

El aire también era limpio y puro, de alguna forma se sentía extraño, parecía que no hubiera muerto.

Miré al cielo y a la lejanía, me pareció raro, este lugar no estaba cerrado por placas metálicas y también había pequeñas nubes flotando por el bonito cielo azulado.

Mientras yo me había parado un momento para contemplar todo, mi diosa siguió caminando sin mí.

Ella se detuvo un momento al ver que estaba quieto mirando el lugar.

“Sígueme…”

Continué caminando a pocos centímetros de ella siguiendo su paso.

“No quiero sonar molesto, pero..¿Esto es otro universo?¿En cuál de ellos estamos?”

“Sí…Peluches con poderes…”

No parecía esa clase de universo, había también un que otro pájaro volando por el lugar.

“¿No solo la vida inteligente podían reencarnar?”

Le pregunté yo con curiosidad.

“…Pregúntale a Nugu… cuando lleguemos…”

Parecía que evitaba mi pregunta por simple pereza a explicaciones.

Tampoco le pregunté quien era Nugu, pero deducía que sería el dios de este lugar.

Al ser el universo de peluches, me imaginaba que su dios sería un peluche viviente.

Cada vez estábamos más cerca de la casa y se podía apreciar que tenía muchas ventanas para que diera una buena iluminación, seguro que también habían vistas bonitas desde dentro de ella.

Parecía una casa de dos pisos.

La entrada principal tenía un porche con barandas de madera, y enganchadas a ellas había macetas con flores blancas.

Una vez habíamos llegado a la casa, mi diosa tocó el timbre que estaba al lado de la puerta.

Nunca hubiera esperado visitar un dios en su propia casa tan literalmente.

Encima de la puerta había un farol para iluminar la puerta principal.

La puerta era de madera y al lado del marco de la puerta habían cristales no muy transparentes en el que me podía ver reflejado.

Me concentré en ver mi reflejo detalladamente, tenía el pelo liso y corto de color castaño claro, y los ojos negros, no veía nada raro en mi, tampoco tenía ninguna cicatriz o herida, parecía una persona normal.

Me preguntaba por qué mi diosa se habría asustado en aquel momento, no era tan feo como para que se asustase.

Ahora que lo pienso, aún no he preguntado por su nombre… bueno, tampoco importaba mucho en mi situación actual.

Estaba en mis pensamientos mientras me puse a mirarla fijamente.

“¿Q-Quién es?”

Dijo alguien a través de la puerta.

Parecía la voz de una niña preocupada, preguntado a unos posibles desconocidos que podrían hacerle cosas malas.

Mientras tanto yo imaginaba que ella sería la tal Nugu, y que tendría apariencia de osita de peluche, de alguna forma solo me podía imaginar eso.

“…Soy yo…”

“¡Chi!”

Respondió Nugu que estaba detrás de la puerta con alegría.

… Nugu, no puedes confiar tan rápido y abrir la puerta a alguien que dice simplemente “Soy yo” …

Enseguida nos abrió la puerta y como imaginaba era una osita…

O eso pensaba hasta que abrió de par a par la puerta y vi una niña de alrededor de 10 años abrazando un osito blanco en la mano izquierda mientras se abalanzaba a la supuesta Chi para abrazarla.

“¡No pensé que regresarías tan rápido!”

Dijo Nugu con una sonrisa mientras abrazaba a Chi.

Parecía una niña bastante extrovertida.

Ahora sabía que mi diosa se llamaba Chi, por lo que no pregunté por su nombre para no hacer una pregunta estúpida.

Mientras tanto, con una cara inexpresiva, Chi acariciaba suavemente la cabeza de la niña.

Parecía una niña al primer vistazo que hice, pero después de fijarme bien, ella tenía orejas y cola de gato.

No parecía tener orejas humanas en ninguna parte.

Tenía el pelo ondulado y le llegaba hasta el hombro, bien arreglado y su flequillo no llegaba a tapar del todo sus ojos.

Su color de pelo era algo peculiar, tenía la mitad izquierda castaño y la derecha pelirroja.

Sus orejas y cola eran del mismo color, era bastante llamativo, y sus ojos era de un color agua puro como el lago que había detrás de la casa.

Usaba unas pequeñas botas marrones con medias largas a rayas blancas y marrones, una falda larga de talle alto de color canela con tirantes, y una blusa de manga corta blanca.

En mi mundo eso se hubiera llamado la niña más mona que existía.

La pequeño niña llegaba hasta la cintura de Chi.

Si me estuviera abrazando a mí, se consideraría un delito, pensé yo.

“Si estas aquí… ¿¡Eso significa que tu primer alma la dejas a mi cargo!? ¡Prometo que lo cuidare bien!¡Deja que me encargue!”

Dijo Nugu mientras miraba con ojos radiantes hacia Chi.

De alguna forma parecía que me trataban como una mascota.

En cambio yo no tenía nada que comentar, tampoco quería interrumpir sus conversaciones.

De cualquier forma, tenía ganas de tener una vida interesante con poderes o cualquier cosa del estilo.

“…Espera Nugu… No a venido a reencarnar… Quiere informarse…”

“¡Eh…!”

Rápidamente se separó a pocos centímetros de Chi y agachó la cabeza como si estuviera triste.

“De cualquier forma… Te lo encargo…”

Dijo Chi mientras se puso de nuevo a acariciar la cabeza de Nugu.

“¡Sí, confía en mi!”

De repente se alegró como si de alguna forma le hubiera halagado por poner su confianza en ella.

Su cola se movía de felicidad.

… De alguna forma parecía fácil manipular los sentimientos de la niña, después de todo era una.

Aunque no había que olvidar de que era una supuesta diosa.

“…Tengo que irme.. Aún tengo trabajo…”

Nugu se volvió a poner triste.

“¡Suerte, vuelve siempre que te sientas sola!”

Chi se dio la vuelta y empezó a marcharse mientras se despedía con la mano.

Daba la sensación de que esa sería la última vez que la vería.

De repente Nugu se puso algo nerviosa al estar a solas conmigo.

“¡s-íeme!”

Dijo ella de forma torpe, de alguna forma entendí lo que dijo, “¡Sígueme!”.

Ambos entramos en la casa mientras la seguía.

El interior estaba bastante vació y limpio, se podía mover con bastante facilidad y habían muy pocos muebles.

Las paredes eran de color blanco, y el suelo de madera blanca refinada.

Las ventanas estaban abiertas, adornadas con cortinas blancas semitransparentes que se movían suavemente por el viento de fuera.

Encima de algunos muebles y de las ventanas también habían macetas con flores blancas.

Era un paisaje muy relajante y se respiraba bien, era de mi agrado, pero como siempre, era un sitio solitario.

Ella caminó hasta unas escaleras que conectaban con el segundo piso.

“¿Vives sola?”

Le pregunté.

Ella parecía nerviosa y tardó en responder, como si tratara de hacerle algo malo.

“S-Sí…”

Al subir las escaleras llevaba a un pasillo con cuatro puertas, dos a cada lado y una ventana al fondo.

“Ya veo… …¡Entonces te voy a comer!”

Le dije de broma para asustarla.

“¡Aahhhhhh!”

Ella se giró hacia mí, cayo al suelo del miedo y cerró los ojos mientras abrazaba con fuerza a su osito.

“Era broma”

“¡N-no lo hagas de nuevo!”

“Lo siento, solo quería divertirme”

“¿Divertirte…?”

Sonreí de forma forzosa para calmarla y le ofrecí mi mano para ayudarla a levantarse.

Ella se dio cuenta, pero como si estuviera enfadada me rechazó y se levantó por ella misma.

Fuimos hasta la puerta del fondo de la derecha que parecía ser su habitación, eso explicaba por qué tardó un rato en abrirnos la puerta de la entrada.

Ella abrió la puerta sin soltar en ningún momento su peluche, pasamos a su habitación y cerró la puerta.

Su habitación estaba llena de peluches, y las paredes eran de color rosa claro, parecía realmente la habitación de una chica.

Ella cogió una silla que tenía en su escritorio y la puso delante de su cama.

“Siéntate en la cama”

“No.”

“¡Ehhhh!”

Ella parecía asustada que la rechazara tan rápido, puede que se pensara que le iba a hacer algo malo otra vez.

“Prefiero que estés tú sentada en la cama para que estés cómoda”

“¡Ah! ¡G-gracias… no me esperaba eso de ti! De alguna forma ahora te veo con otros ojos!”

Dijo ella con felicidad mientras ambos nos sentábamos.

“¿Te refieres por mi color de alma? Me lo suelen decir bastante, no puedes juzgar un libro por el color de su portada”

“¡Eh! ¡Eso no puede ser, Chi nunca había llevado un alma a otro universo, nadie te lo ha podido decir tantas veces!”

“Solo era una broma, te lo tomas todo muy en serio”

“Ah… lo s-siento…”

De alguna forma ella parecía agotada por tomarle tanto el pelo.

Yo le acaricié su cabeza como hizo Chi para ganarme un poco su confianza y fuera más expresiva conmigo.

Igual que con Chi, parecía ser que le gustaba y movía la cola enérgicamente mientras recuperaba su estado de animo.

De alguna forma era adicto acariciarla, su pelo y sus orejas eran muy esponjosas y suaves.

Ella parecía que lo estaba disfrutando por lo que sentía que no podía detenerme, era como acariciar un gato y no parar hasta dejarlo satisfecho.

*Nugu hizo un gemido*

…Solo le estoy acariciando la cabeza…

De todas formas tenía que detenerme, la situación se estaba volviendo incomoda para ambas partes.

“Lo siento, solo te intentaba animar un poco…”

Menos mal no estaba la policía en este lugar, me hubieran arrestado por hacer gemir a una niña de forma accidental.

“No.. pasa… nada… Se siente… demasiado bien…cuando te acarician…”

…Pero con Chi no habías llegado hasta el extremo de gemir y quedar algo exhausta…

“¡Ahora que me he fijado, tú también caminas con los pies desnudos! ¿No has sentido frío?”

Dijo Nugu cuando ya había recuperado el aliento.

“Sí, cuando Chi me había transformado en humano había aparecido con esta ropa”

“Bueno, después de todo es la primera vez de Chi, no se le da bien crear ropa”

Crear ropa… ¿Así que hay dioses que no tienen talento para todo?

Nugu empezó a cerrar sus ojos mientras abrazaba con las dos manos al osito de peluche.

De repente aparecieron unos calcetines y unas botas negras.

“Usa eso, estarás más cómodo”

“Hum… gracias”

Le acaricié otra vez como agradecimiento, pero esta vez solo unos pocos segundos.

Me puse el calzado que me dio, de alguna forma combinaba bien con la vestimenta.

“¿Por qué Chi no usa calzado?”

Dije yo de forma casual.

“Ella me dijo que se sentía más cómoda, aunque a mí me duele de solo verla”

De repente fue cuando pensé …

… Había venido para hablar de como era este universo y casi me olvido por pasar este rato agradable con ella …

También recordé la pregunta que le hice a Chi, pero me dijo que le preguntara a Nugu.

“¿Por qué el uni…”

De repente alguien abrió la puerta de la habitación.

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Sobre Runter 103 Artículos
Es el jefazo que lleva la web, le gusta enviar audios muy largos mientras camina en un garaje.

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