KURANMŪNSUTĀ – Capítulo 20

CAPÍTULO 20

Frente al Rayo – Parte I


¿Qué son los dioses?

Una pregunta que cualquiera puede responder de diferentes maneras, por ejemplo, entidades con una fuerza sobrenatural que puede cambiar el ciclo de la tierra o hacer cosas imposibles para el hombre, teniendo la forma de un hombre o de un animal.

A decir verdad, no sé cómo son los dioses, su personalidad, apariencia y demás cosas que ellos tienen. Ellos existen porque nosotros los creamos.

El ser humano tiene la necesidad de crear a alguien sumamente poderoso, siendo para beneficio de gratitud, o simplemente echarles la culpa a los dioses y no al mismo hombre que ha cometido la falta.

Todo fue creado por alguien, un alguien que quiso crear el todo. Este alguien puede estar encima sobre todo los dioses y ellos tienen conocimiento de esto, tal vez.

Los dioses no son más que entidades que están a cargo de vigilar el mundo y nada más, de pronto por su compasión, quiso ayudar un poco al hombre dándole cosas para avanzar, tal vez.

Pero…

Todas las cosas que existen ¿Quién las creó?

La verdad a esta respuesta, aún está muy lejos para ser verdad.

Diferentes religiones, creen que un ser todopoderoso lo creo, pero que tan verdad es esta verdad.

La verdad tiene la excusa de decir, que se confundieron con otra verdad, la verdad es una simple verdad que debe probarse, probarse no con palabras si no con hechos.

Es por eso que el mundo está dividido, no solo entre raza, religiones, etc. Si no también entre los dioses.

Las fronteras estipuladas entre los mismos dioses de todos los panteones que existen en el mundo, se establecieron con el único propósito de no interferir con las personas que ellos cuidaban.

Su país natal, como es el caso de Grecia, los dioses griegos no pueden pasar las fronteras estipuladas por el ser humano, porque así la humanidad ha querido que ese territorio sea de ellos, no se puede hacer nada al respeto.

Que verdad más ignorante, la existencia de varios dioses, aumenta el conocimiento, tal vez.

La humanidad, solo cree que los dioses solo traen felicidad y caos, dos cara de la misma moneda, no importa que tan bueno sea un dios, este tiene el poder de quitar tu vida, no solo el ángel de la muerte lo hace, el Dios hebreo también lo hace, esto era necesario, para que los infiernos no se llenen de tanta escoria que han existido en el mundo.

Entonces… ¿Qué son los dioses?

Cualquiera no puede responder esta pregunta, pero aquellos que lo responden, sabe que la vida en la que vivimos, es la más genial de todas, díganme, ¿Qué son los dioses para ustedes?

***

El Olimpo, lugar donde habitan los dioses griegos. Los dioses griegos que acompañan las tierras y los cielos de este país antiguo en historia.

Sostenido en el cielo, su territorio es del mismo grande que el territorio de Grecia, más allá de estas fronteras, quedan otros dioses. Los dioses griegos no pueden pasar estas fronteras.

Estos territorios de los dioses, estaban ubicado en una ubicación especial, escondidos de la humanidad, pero con la posibilidad de mirar hacia la tierra y ver cómo estaba el mundo.

En la dimensión donde ellos estaban, era hogar de todos los dioses del mundo, con los mismo límites impuestos por los humanos, es decir, las fronteras, también era las mismas para los territorios de los dioses.

El territorio de los dioses griegos, con monumentos antiguos así como lo es la Acrópolis de Atenea, y el templo del dios del rayo. El territorio estaba hecho con escultura de los doces dioses del olimpo.

Pilares y pilares de columnas se extendían a todos lados, su superficie lisa, de un blanco hermoso, con parques y lugares con árboles verdes vellos, así como es el árbol de olivo. Su cielo completamente azul no había sol, era luz que provenía naturalmente de todos lados, las personas que estaban caminando por las calles, estaban vestidas con ropas blancas, de diferentes peinados.

Una gran belleza.

Un poco más lejos se podía apreciar una edificación tres veces más grande que una cancha de fútbol profesional.

En su entrada estaban ubicados los monumentos a los dioses principales, Zeus, Poseidón y Hades, que a pesar que todo el mundo lo desprecia, tiene su monumento por ser los tres grandes.

La edificación, era el lugar de reunión y estadía de los doce dioses, que Zeus creo.

En su interior, amplio como dos canchas de futbol, estaban los doces asientos de los doces dioses.

Estos estaban siendo ocupados por los dioses.

Sentados en forma de U, estaban discutiendo.

Zeus, con la estatura de un humano normal. Tenía el pelo negro largo, con ojos azules. Era el dios de los cielos, rayos y la lluvia, era también el dios de la justicia y el honor, y rey de los dioses.

Hera, con su pelo castaño y ojo marrones, era hermana y esposa de Zeus. Diosa del matrimonio, el hogar y la familia, diosa de la maternidad y las mujeres.

Afrodita, su apariencia era cambiante, unas veces de pelo rubio y otras de pelo negro, de igual manera con sus ojos, amante de Ares. Es la diosa del amor, lujuria, belleza y del deseo.

Ares, el color de su pelo negro y sus ojos simplemente estaban prendidos en llamas, solo se reía de la situación. Es el dios de la guerra, la violencia, ira confusión y horrores en la batalla.

Deméter, color de pelo rubio y sus ojos marrones. Es la diosa de la agricultura, la cosecha, la fertilidad y las estaciones.

Hermes, color de pelo negro y ojos azules. Es el dios de los mensajeros, viajeros y ladrones.

Hestia, color de pelo negro y ojos de color marrón. Es la diosa de la salud, el hogar y la familia, última de los dioses olímpicos.

Hades, color de pelo negro y ojos de color negro. Señor del inframundo, dios de los muertos y la riqueza.

Poseidón, color de pelo negro y ojos de color verde. Dios de los mares, terremotos, dios de los huracanes, inundaciones, la sequías, de los caballos y rey de la Atlántida.

Estos eran los que estaban ahora presentes, discutiendo con el rey de los mares Poseidón, buscando explicación sobre lo sucedido hace dos días.

Atenea, Apolo y Artemisa estaban con Arata hablando, cuando…

Atenea apareció de repente en la sala de los dioses olímpicos.

―¿Que ha pasado?―preguntó Zeus a su hija. Los otros quedaron en silencio.

―Simplemente, he dejado que entre a los cielos de los olimpos―explicó Atenea.

―¡¿Qué?!―dijo con furia Zeus.

―Necesito, que nos dé una respuesta a lo que sucedió hace dos días, además, mi título y como me conocen, saben que yo hablo realizó una reunión, para no llevar a cabo una guerra―dijo Atenea tomando asiento en uno de los asientos vacíos―Además, sabes que si lo eliminamos, las probabilidades, de que los otros dioses, y los humanos que lo siguen, se rebelen contra nosotros y se forme una guerra sin antes escuchar lo sucedido.

Zeus había sido silenciado por su hija Atenea. Lo único que pudo hacer, fue llevar su mano a su barba y acariciarla, seguido de eso miró a su hermano Poseidón.

―¿Tienes algo que decir?―preguntó Zeus a Poseidón.

―No, solo estoy esperando los resultados―dijo Poseidón contestando a la pregunta de Zeus.

Solo se quedaron en silencio, hasta que aparecieron Apolo y Artemisa.

―¿Por qué se demoraron?―preguntó Zeus.

―Ho, padre. Fue porque estaba hablando con el pequeño Arata, que como siempre traía una expresión sin expresión―dijo Apolo con una sonrisa―que raro no, ayudar a un dios en específico, sabiendo las consecuencia, y después de que todo los dioses lo hayan desamparado. El sería mejor dios de lo que somos nosotros…

―Apolo cuida lo que dices―una mujer se levantó a toda prisa con una voz alta, era Hera.

―Hera, déjalo―dijo Zeus.

Nadie dijo nada al respeto sobre esto, porque sabían que era la verdad, una verdad que ya no podía ser remediada.

Nada que hacer con respeto a la situación en la estaban ahora, la chica que había matado a unos de los hijos de Zeus iba a pisar los terrenos de los dioses, la probabilidades de que los dioses se revelaran y mataran a Scarlett era de un porcentaje bastante alto.

Pero su escudo actual, y abogado actual de Scarlett, era su mejor escudo hasta ahora.

Los segundos pasaron, y solo se pudo ver como el espacio y tiempo, en una forma de esfera gigante de varios colores, el más predominante de un color dorado estaba en el centro de la habitación de la sala de reuniones de los olimpos.

Como una nebulosa cambiante, iba despacio al principio, luego más rápido y más rápido, hasta que toda la esfera se fue comprimiendo hasta el tamaño de una bola de béisbol.

Estallo.

Las partícula que dispararon la bola de masa de energía de colores cambiante que estalló, su partículas se dispersaron y de ella al tocar el suelo, se  fueron formando un círculo mágico del tamaño de una cancha de fútbol sala.

El círculo se completó.

De un color dorado estaba hecho el círculo mágico.

Este fue elevándose, girando poco a poco, se veía débil el círculo mágico, pero este no podía ser roto por nadie.

Al elevarse, se podía notar como en el suelo se mostraba las piernas de una persona.

—Ya han llegado—habló Zeus.

Simplemente era…

***

Palpitaciones de luz.

La luz espabila continuamente, entre un blanco y un dorado resplandeciente, no afectaba la vista. Esto era lo que estaba pasando dentro de la transpiración que realizó Arata.

Ya faltaba poco, lo único que se podía tardar la transportación al mundo de los dioses, era tan solo de cinco segundo.

Arata ya tenía planeado lo que tenía que hacer en la situación en la que se iba a encontrar en los cielos de Zeus, una confrontación, entre un líder de clan y un dios.

Ya habían llegado, al llegar al salón de los dioses olímpicos mayores, lo primero que se divisó en el ambiente fueron las piernas de todos los integrantes que vino con Arata.

Al final, el mismísimo Arata, ya estaba completamente y dando la cara a los dioses.

―Ya has llegado―habló Zeus.

―Bueno―comenzó a hablar Arata mientras se acercaba más a los dioses―no hubo tantos problemas como pensé―Arata mostró una sonrisa de victoria.

Las chicas estaban nerviosa, menos Nozomi y Amaya, quien ya habían pasado por situaciones similares pero…

El nerviosismo de Jun y Haruka no las dejaba tranquila, no sabía que hacer frente a los dioses que tenían al frente de ellos, ¿Qué podían hacer?

―Arata-heika, esto… ¿Los del clan se pueden arrodillar frente a los dioses?―preguntó Haruka estando bastante nerviosa y desorientada.

A la pregunta que realizó Haruka, era algo comprensible, estaban frente a un dios, lo único que podían hacer frente a un dios, era inclinarse frente a él.

―No podemos―negó Arata―La realización de este acto no se puede hacer a ningún dios. Si alguien del clan lo hace, esto pondría mal al clan. De acuerdo al contrato realizado por nuestro ancestro, si nos inclinamos a un dios en específico, estaría diciendo que solamente le cumples a este dios. Nosotros hacemos y cumplimos las cosas que están firmadas en el contrato, por lo cual servimos a todos los dioses.

―Exacto―intervino Zeus―. Pero, parece que no estás cumpliendo esta parte del acuerdo.

―heee, que yo me acuerde―llevó su mano atrás de su cuello―en el contrato no dice nada sobre ayudar a los semidioses.

―Eso es verdad―dijo Zeus poniéndose de pie―pero, Poseidón te ha pedido ayuda, y tú lo estás cumpliendo―siguió Zeus―de acuerdo al contrato, se necesita el consentimiento de más de cinco dioses, y cinco dioses principales de cada panteón que existe en este mundo.

―Yo no te estoy negando nada―Arata miro a Amaya―Amaya, por favor mi asiento.

Seguro nadie se esperaba algo así, decir que le pasara su asiento era algo ilógico, pero…

Amaya sacó su Arumakado, de blanco puro flotaba la carta al lado suyo. Pronunció para ella misma la magia. Después de esto, apareció el trono de Arata.

Dos metros y medio de alto, una aleación entre diamantes y un diamante negro, las puntas del espaldar era nueve, terminados en oro, una belleza de trono. Comparado donde estaban sentado los dioses, Arata se estaba burlando de ellos indirectamente.

Arata se sentó.

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Es el jefazo que lleva la web, le gusta enviar audios muy largos mientras camina en un garaje.

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